La batalla por el puente

Vamos Uruguay invitó a sus voluntarios a blanquear muros para diferenciarse de los demás

Voluntarios de Vamos UruguayHace un año, Pedro Bordaberry, entonces senador, llegó hasta el barrio Marconi de Montevideo. Una zona difícil por la inseguridad que padece y la situación económica de la gran mayoría de los vecinos. Una zona de trabajadores seguramente más propensos a votar hoy mayoritariamente al Frente Amplio, a pesar de que el Partido Colorado supo ser fuerte en los barrios pobres. El legislador había ido en el marco de una actividad política acompañado, además de dirigentes locales, de varios jóvenes de Vamos Uruguay. Ese grupo de muchachos varias veces le había reclamado participar en alguna acción social y le pedían que comprara pintura.

Al recorrer la policlínica del Marconi, ver el esfuerzo del médico, el apoyo de la comunidad y el estado del edificio, Bordaberry reunió a los jóvenes y les dijo que les conseguiría pintura a cambio de ayudar primero a la policlínica. Los jóvenes aceptaron y el senador llamó a un amigo dueño de una barraca para pedirle rodillos, pinceles, pintura y artefactos de baño.

Una semana después la policlínica lucía con sus paredes remozadas, al igual que las puertas y las ventanas.
“Los muchachos creían que estaban ayudando a otros, pero terminaron ayudándose a ellos mismos”, comentó Bordaberry a El Observador.

Con esa primera acción, el precandidato empezó a pensar en cómo expandirla. Fue así que cuando Hugo Fernández Faingold se incorporó a su comando de campaña le comentó la idea y le contó lo sucedido en el Marconi.

Fernández Faingold promovió la idea de hacer un voluntariado durante toda la campaña y eso fue decisivo.

Actualmente, Vamos Uruguay tiene más de 1.000 voluntarios que se identifican con el logo Yo Estoy estampado en rojo sobre remeras blancas. A los dirigentes les sorprendió que no solo sean jóvenes los que se hayan sumado, sino que también algunos veteranos se sienten cómodos ayudando.

Bordaberry dijo a El Observador que esa forma de actuar es también una manera de transmitir “valores”. “Un muro se puede pintar con consignas políticas o también se puede limpiar”, dijo.

Así el tema se volvió parte de su campaña. En uno de sus discursos, afirmó que “el republicanismo se manifiesta en el respeto por las instituciones, la defensa de las libertades y en conductas como la limpieza de los muros, fuentes, plazas, y no en ensuciarlos y apropiarse de ellos”.

El voluntariado es hoy un elemento distintivo del sector mayoritario de los colorados y Bordaberry mecha el  tema en sus presentaciones públicas, como lo hizo a fines de marzo al presentar las 27 listas que apoyan su candidatura en Montevideo. “Representan  esa nueva forma de actuar que queremos impulsar, solidaria y comprometida con los demás. Seguimos canalizando nuestras energías en tener ciudades más limpias, menos sucias, más amigables, y particularmente esa es una necesidad que  tiene Montevideo”, dijo, al referirse al trabajo de los voluntarios.

Un símbolo

La primera acción, que se considera emblemática, fue en el Puente de las Américas, que inauguró Jorge Batlle el día antes de dejar la Presidencia.

La realidad muestra una especie de batalla por conquistar sus muros. Las brigadas de voluntarios de Vamos Uruguay lo blanquearon seis veces, luego que militantes de otros partidos lo pintaron con sus consignas en cinco oportunidades. Ahora hace casi un mes que la base del puente está limpia, pero si lo ensucian “volveremos 100 veces”, indicó Bordaberry a El Observador.

Para ese caso, en el sector se separaron latas de pintura para volver al puente cuando sea necesario, mientras se realizan otras acciones en Montevideo y en el interior.

A mediados de marzo, cuando Vamos Uruguay inauguró su sede, Bordaberry saludó a los que integran el Yo Estoy que “cada vez se ven más levantando la bandera del esfuerzo, del ejercicio de nuestra responsabilidad social y defensa de los valores”, dijo el precandidato.

La intención es mostrar el trabajos de los voluntarios, pero otros se hacen en silencio.

Ocurrió tras las inundaciones de febrero por las intensas lluvias que dejó a cientos de personas fuera de sus hogares. Los brigadistas limpiaron y pintaron cinco casas de la zona de Paso Carrasco y expresamente no se convocó a la prensa. En ese caso no se quiso que trascendiera una obra que pudo ser vista como que se estaba tomando ventaja de una situación de desgracia.

Vamos Uruguay preparará ahora jornadas de trabajo voluntario coordinadas en Montevideo y el interior para provocar un impacto en la opinión pública.

Mientras tanto, los muros del Puente de las Américas siguen siendo el centro de la batalla.

 

Fuente: El Observador

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Audición de Pedro Bordaberry

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