Nos jugamos el futuro

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Dos hechos de suma importancia para el futuro de nuestra Educación ocurrirán esta semana.

El Miércoles volverán a comparecer ante la Comisión de Educación del Senado autoridades de la Enseñanza.

Luego de tres años sin tratar varios proyectos de ley que se presentaron ante la misma, se levantó el receso y la referida Comisión está finalmente estudiando y tratando los mismos.

No es poca cosa.

El Miércoles pasado comparecieron algunas autoridades que se pronunciaron en forma negativa sobre los proyectos, en especial sobre el que fija un mínimo de 200 días de clase en el año.

Junto con ello se publicó un informe del Consejo de Educación Inicial y Primaria en el que se afirma que en el Uruguay se alcanzan 216 días de clase.

Eso contradice declaraciones anteriores del Director del Consejo, Maestro Héctor Florit, quien afirmara hace unos años que “el total de las horas en los países de la OCDE está entre las 1.000 y 1400 horas, en cambio Uruguay tiene una propuesta hipotética de 180 jornadas de 4 horas, 720 horas ideales para el 90% de los alumnos de las escuelas públicas”.

Esta semana el Observatorio de Educación de la Fundación Propuestas refutará las afirmaciones del CEIP, quien deja afuera del cálculo que realiza al 86% de los niños que asisten a la educación primaria pública.

Es más, el 78% de los niños que asisten a la Educación primaria pública apenas reciben, para el caso de contar con 180 días o menos de clase como sucedió el pasado año, 720 horas de clase.

En Montevideo y Canelones recibieron 680 y 696 horas.

Más allá de la contundencia y lo irrefutable del informe del Observatorio de Educación de Fundapro que se conocerá esta semana, hay un elemento de sentido común que lleva a la necesidad de aprobar el proyecto de ley presentado.

¿Si efectivamente se cumplen más de 200 días de clase en el año, cuál es el problema de fijar por ley un mínimo de esos días, efectivos, por año?

Será una buena traba a cualquier intento futuro de tener menos días que esos por año.

Pero lamentablemente, todos sabemos que hoy no se cumplen esos días y la resistencia de los corporativismos, así como la falta de coraje del Partido de Gobierno, pretenden dejar todo como está hoy.

La segunda buena noticia de esta semana se dará el próximo Martes.

Ese día en el Oeste de Montevideo se inaugurará el tercer Liceo Público de Gestión Comunitaria.

El “Providencia” se suma al “Jubilar” y al “Impulso”.

Estos liceos están obteniendo resultados excelentes, sumándose a las propuestas ya existentes en las zonas del quintil de menores ingresos.

Otro de los proyectos que está a estudio de la Comisión persigue el que se constituyan no tres sino 40, 50 o 100 de estas instituciones.

Coincidentemente con los buenos resultados obtenidos estas tres instituciones ya comenzaron, en Febrero, las clases y lograrán completar mas de 200 días o su equivalente en horas.

Por ello casi no tienen deserción o repetición. Les están construyendo oportunidades de futuro a jóvenes que quizás si no fuera por ellos no la tendrían.

Estos centros públicos de gestión comunitaria van en la línea de los Centros CAIF, creados en el Uruguay en el 1er gobierno del Dr. Sanguinetti, en el Ministerio de Hugo Fernández Faingold.

Atienden a más de 45.000 niños hoy.

Hace unos días una Senadora del Frente Amplio afirmó en el Senado de la República que había que terminar con los Centros CAIF. Esta semana el Frente Amplio salió a desmentir tal información.

Hizo bien en parar a quien quería tomar la motosierra y salir a cortar los Centros de Atención a la Infancia y la Familia.

Harían mejor si votaran el proyecto de ley que permite tener más liceos públicos de gestión comunitaria.

Este Miércoles el País y la Educación nos jugamos mucho en la Comisión del Senado.

Nos jugamos el futuro.

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Audición de Pedro Bordaberry

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