Pedro Bordaberry va por su candidatura a la presidencia

Pedro Bordaberry Presidente

Un liderazgo construído en medio de adversidades.

Nacido el 28 de abril de 1960 en Montevideo, año que dio inicio a una de las décadas más convulsionadas del Uruguay, este abogado y exrugbista de 54 años va ahora por su segunda candidatura a la Presidencia de la República por el Partido Colorado.

Su carrera política comenzó en 1992, primero como director nacional de Propiedad Industria, luego subsecretario y ministro de Turismo, y ministro de Industria. Su imagen de buen administrador y una recordada gestión en la cartera de Turismo, elogiada por propios y ajenos, le fueron ganando un protagonismo cada vez mayor en un Partido Colorado, que en el primer quinquenio del siglo XXI venía en picada a partir de una de las peores crisis financieras de la historia uruguaya.

Bordaberry tuvo su prueba de fuego en las municipales de mayo de 2005, cuando fue candidato único del Partido Colorado a la Intendencia de Montevideo. Siete meses antes los colorados habían tenido su peor registro en una elección nacional, apenas el 10% de los votos, y las proyecciones para las municipales no eran mejores. Sin embargo, con la candidatura de Bordaberry obtuvieron el 27% de los votos en Montevideo.

A partir de ahí, y con los ex presidentes Julio María Sanguinetti y Jorge Batlle en retirada, nacía un nuevo liderazgo.

Si las municipales de 2005 significaron su primer mojón electoral, paradójicamente la pesada mochila de ser hijo del expresidente de facto Juan María Bordaberry terminó consolidando su carrera política. Fue en 2006, en el programa de televisión Zona Urbana de Canal 10. Bordaberry confrontó con el senador Rafael Michelini, donde reveló conversaciones que había tenido con éste y Gonzalo Fernández, exsecretario de la Presidencia de Tabaré Vázquez, en las que reconocían que su padre no había tenido nada que ver con los asesinatos de los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz en Buenos Aires en 1976. Él mismo creía que sería el fin de su carrera política. “Voy camino a estrellarme contra las Torre Gemelas”, le comentó a un amigo que lo acompañaba al canal.

“Estoy en contra de la disolución de las Cámaras y del golpe de Estado de 1973, pero no voy a condenar a mi padre por medio voto más”, afirmó ese mismo año en una entrevista en Canal 5.

Esa imagen de hijo defendiendo a su padre, que se repitió unos años después cuando lo acompañó al Juzgado junto a sus hermanos, describe la personalidad del hoy precandidato colorado. “No mide las consecuencias cuando está convencido de que tiene que hacer algo. Yo le dije miles de veces que pensara en lo de la política”, cuenta su hermano Santiago. Y recuerda: “Recién comenzaba en la política. Le dijimos que no fuera, que se quedara, pero él insistió. Todos le dijimos a papá que lo queríamos acompañar, y él entonces dijo: `¿Yo? Yo voy adelante`”.

Estas actitudes de Bordaberry lo han fortalecido. Así lo explica el politólogo y director de Cifra, Luis Eduardo González. “Sus adversarios políticos suelen pegarle como si fuera el padre, pero para cualquier uruguayo es evidente que Bordaberry no es el padre, es un hombre diferente en todo sentido. Entonces, pegan donde Bordaberry no está y esa es una forma de progresar políticamente. Las encuestas muestran que Bordaberry funciona como una locomotora en su partido”, dijo González en una entrevista con El País el domingo 27 de abril.

Un año después del incidente con Michelini, Bordaberry funda el sector Vamos Uruguay, buque insignia de su proyecto político, que agrupa a dirigentes de todas las corrientes del Partido Colorado. Ese sector lo llevó a ganar una banca en el Senado en las elecciones de octubre de 2009, donde además fue candidato único del Partido Colorado a la Presidencia. Su partido siguió tercero en votos, pero ese año recuperó buena parte del terreno perdido en 2004, alcanzado el 17% de los votos. Su liderazgo casi absoluto en el partido ya estaba consolidado.

Sus adversarios políticos insisten en identificar a Bordaberry como un fiel exponente de la “derecha” criolla. Pero cuando le preguntan cómo se identifica, suele responder con otra pregunta: “¿Qué es ser de derecha y qué es ser de izquierda?”, y reivindica tanto la administración prudente de los recursos públicos como las políticas sociales orientadas a los sectores más desfavorecidos.

A su madre, Josefina Herrán, suele acompañarla al barrio Marconi, donde realiza obras sociales y colabora con la policlínica local. “No es trabajo político, Pedro no quiere mezclar las cosas”, cuenta su secretario político, Pablo Ferrari.

De su época de jugador de rugby en Old Boys y la selección uruguaya conserva, además de una barra de amigos, el espíritu de juego en equipo, que ahora aplica en la política. “Siempre iba adelante en los entrenamientos y también en la cancha. Se lastimó varias veces justamente por eso, por ir”, recuerda su hermano Santiago.

Trata de mantenerse físicamente en forma, aún en estos días de campaña electoral. Corre seis días a la semana y en las giras por el interior organiza partidos de fútbol con su secretario Ferrari, su chofer Mauricio y su encargado de prensa, José María Goicoechea.

Otra de sus pasiones es la fotografía, en especial de aves, que suele publicar en su cuenta en Twitter (es uno de los políticos que más usa la red social). Además, editó un libro sobre las aves de El Baqueano, el establecimiento rural de la familia en Durazno.

Bordaberry está casado con María José Oribe y tiene tres hijos: Pedro, Agustín y Matías.

Solo una catástrofe le impediría ser candidato único del Partido Colorado en octubre, instancia en la que está convencido de que logrará el pasaje a un balotaje con Vázquez.

 

Fuente : El País

Deja un comentario



Audición de Pedro Bordaberry

  banner_f02   banner_f03   banner_f01

Twitter