Romana Ferrer en radio Espectador | Mayo 2012

15.05.2012 | 18.11

Durante la marcha contra la inseguridad que ayer movilizó a cientos de personas hasta la Torre Ejecutiva se escucharon cánticos que reclamaban, entre otras cosas, “vivir en paz”, “no más muertes” y acusaban al ministro del Interior, Eduardo Bonomi, como responsable de la situación actual en esta materia. En diálogo con En Perspectiva, la organizadora de la marcha, Romana Ferrer, dijo que se trató de “una concentración popular de mucha gente que está cansada de que sigan pasando estas cosas” y de no ver “un mensaje claro de que los derechos humanos de los trabajadores son más importantes que los de los delincuentes”. Por otro lado, informó que en caso de lograr una reunión con el presidente de la República, José Mujica, los planteos que le realizarán serán “cambiar el mensaje que se les da a los delincuentes y ponerse un poco más firme con el tema de la droga”.

 

marcha_seguridad

EMILIANO COTELO:
“Bonomi, inepto, vos sos culpable de esto.” Ese fue uno de los cánticos más recurrentes en la marcha contra la inseguridad de ayer de tarde.

Banderas de Uruguay y pancartas con leyendas como “queremos vivir en paz” y “uruguayos contra la inseguridad” vistieron la Plaza Independencia en la tardecita de este lunes, según destacaba la crónica publicada en Espectador.com.

“Que se vayan, no más muertes” y “el pueblo unido jamás será vencido” fueron algunos de los cánticos que se escucharon frente a la sede del Poder Ejecutivo. También hubo un cántico destinado específicamente al ministro del Interior, como ya quedó dicho.

Durante la concentración dos representantes del grupo de manifestantes ingresaron a la Torre Ejecutiva y le entregaron un documento a un asistente del presidente Mujica, una carta en la que solicitan que se los reciba en audiencia.

La iniciativa para esta concentración de ayer de tarde había circulado a través de las redes sociales y había tenido una autora en particular, la señora Romana Ferrer, que fue la que ayer en la Plaza Independencia tuvo a su cargo la lectura de la proclama.

Con Romana Ferrer estamos en diálogo a partir de este momento. Vamos a ubicar algunos datos suyos a ver si están bien: usted ha estudiado arquitectura, trabaja en diseño gráfico y diseño web desde los 18 años en distintas áreas de esta materia, en impresión, en prensa y medios, en publicidad.

ROMANA FERRER:
Sí, he trabajado toda mi vida en eso.

EC – Nació en el año 1968.

RF – Exactamente.

EC – Está casada, tiene tres niñas.

RF – Exacto.

EC – Y vive en Las Toscas, Canelones.

RF – Sí.

EC – ¿Esta era su primera aparición pública con una actividad de tipo social?

RF – Sí, totalmente. Aclaremos esto porque están circulando algunas versiones confusas y esto es mucho más simple de lo que lo quieren hacer ver. Yo hace menos de un año me acerqué al Partido Colorado (PC), nunca en mi vida milité en política, apenas hace un año que lo estoy haciendo y que me empecé a interesar por los problemas que tenemos como país. Es algo que en todas las entrevistas que me han hecho desde el día de ayer he aclarado: soy militante, no dirigente, como se ha dicho.

EC – Está vinculada a Vamos Uruguay.

RF – Tengo una afinidad ideológica con Vamos Uruguay.

EC – ¿Y cómo influía ese antecedente en esta iniciativa que lanzó en el fin de semana?

RF – Absolutamente en nada, porque esto surgió en Twitter. Estábamos conversando con otros twitteros, algunos con quienes no sé ni qué cara tienen pero con los que intercambiamos mensajes habitualmente y comentamos las cosas que pasan. En determinado momento dijimos que quedarnos criticando tras una computadora no parece ser algo que tenga trascendencia, porque muchos uruguayos lo hacemos siempre, y dijimos que había que salir de la comodidad de la casa y mostrarnos en la calle.

EC – El disparador fue el asesinato de este empleado del local de La Pasiva de 8 de Octubre y Albo.

RF – Por supuesto. Siendo conscientes de que también han pasado y vienen pasando desde hace mucho tiempo cosas de esta naturaleza, que quizás no nos conmueven tanto porque no las vemos registrada en un material audiovisual. Han pasado este tipo de cosas y siguen pasando, pero por ahí no nos conmueve tanto que nos lo muestren ahí crudamente. Creo que en ese aspecto la tarea de la prensa sirvió para despertar un poco esa modorra clásica que tenemos los uruguayos.

Pero esto se hizo como una convocatoria de ciudadanos que dijimos: “¿Y si llamamos y nos concentramos? Yo propuse hacer un afiche sin distintivo político, porque me dedico a esto. Fue una cosa que prácticamente surgió a medianoche del sábado entre personas de diferentes orientaciones políticas que estábamos conversando. No tiene nada que ver con Vamos Uruguay. Esto se me ocurrió a mí como ciudadana y a otra gente también. Si cualquiera va y se fija en la línea de tiempo de Twitter, se van a dar cuenta de que fue algo totalmente espontáneo.

EC – ¿Era una concentración contra el Gobierno?

RF – No, no es contra el Gobierno, es contra la violencia.

EC – Se lo pregunto por las consignas que se escucharon ayer en la Plaza Independencia.

RF – Yo cuando llegué ayer a la Plaza Independencia ya me encontré con ese mar de gente, ya me encontré con toda la gente coreando esas cosas.

EC – ¿Y cuál fue su actitud?

RF – Yo me quedé asombrada, sinceramente. Pero el tema acá es otro. Fue un afiche que circuló, acá lo que se hizo fue poner un día, un lugar y una hora y llamar a los que quisieran ir. A partir de eso uno fue el vehículo, la manifestación fue de la gente, la gente la hizo suya y cada cual lo canalizó como le pareció. Uno no puede controlar ese volumen de gente que, aclaro, tampoco me imaginé que iba a ir tanta gente.

EC – ¿Pero concretamente usted compartió alguna de esas consignas que se coreaban, la de “Bonomi, inepto, vos sos culpable de esto”, o “que se vayan”, ese tipo de consignas?

RF – No, creo que no pasa por agredir, sino por buscar soluciones. Pero lógicamente cuando hay una concentración popular de mucha gente que está cansada de que sigan pasando estas cosas y que no ven hechos concretos ni un mensaje claro de que realmente los derechos humanos de los trabajadores son más importantes que los de los delincuentes. Uno no ve ese mensaje. Y podría ser este gobierno o podría ser un gobierno de cualquier otro color y yo te estaría diciendo lo mismo. No sé qué es lo que está pasando, no sé qué es lo que tiene que cambiar, no soy ministra, no soy política. Creo que se tienen que organizar mejor el equipo de gente que está a cargo de la seguridad de la gente.

EC – ¿Cómo observó la decisión de militantes del Frente Amplio (FA) que promovieron que también los frenteamplistas, y terminaron respondiendo incluso parlamentarios, asistieran a la Plaza Independencia?

 

RF – A mí me parece muy válido que vaya cualquier ciudadano porque esto realmente era apolítico. Me parece que está bien que cualquier ciudadano que se sienta libre de ir a apoyar el reclamo de un sector inmenso de la población vaya. Me parece que también se vieron movilizados por la gran adhesión que tuvo esto en las redes, seamos sinceros. La gran trascendencia que tuvo en las redes yo creo que también los movilizó un poquito a decir “vamos a acompañar”.

EC – Sí, cuando conversábamos más temprano con el sociólogo Gustavo Leal, que fue uno de los impulsores de esa presencia de la izquierda en la concentración, él decía: “No puede ocurrir que haya un determinado sector de la sociedad que tenga el monopolio del dolor. Todos debemos indignarnos por lo que está pasando, esta no puede ser una cuestión que divida a la sociedad”.

RF – Está clarísimo. Es que es eso, no puede haber un monopolio del reclamo. A mí se me está reclamando que soy una adherente al PC que soy la que salió a hacer esto, pero podría haber sido una adherente a los blancos, podría haber sido una adherente a los frenteamplistas y dio la casualidad de que fui yo. Pero hay otras organizaciones que teóricamente están defendiendo los derechos de todos los trabajadores sin distinción de colores pero que no se los critica por manifestar su adhesión a un sector específico político, como es el caso del PIT-CNT, que es una organización que no se le pone en duda que defiende los derechos de los trabajadores todos pero no se les reclama su filiación hacia el FA, que es un partido político válido como todos dentro de la democracia y que hoy es mayoría en nuestro país. No se le reclama que tenga ese doble rol de apoyar al FA abiertamente y de, a su vez, estar defendiendo a todos los trabajadores. Me parece que es un poco atípico que este sector político o este sector de gente que antes estaba callada se manifieste, pero no está haciendo nada raro ni nada que no hayan hecho otros sectores en otros momentos.

EC – Usted ayer en la proclama se dirigía al PIT-CNT expresamente y decía: “Como observación anecdótica nos preguntamos dónde están organizaciones como el PIT-CNT, que en teoría defiende a los trabajadores, no los hemos visto protestar por ninguna de las ejecuciones a sangre fría que se vienen sucediendo, esas personas no eran oligarcas, eran trabajadores”. Ayer en el acto hubo varios dirigentes del PIT-CNT.

RF – Sí. Esta proclama se publicó en las redes antes de ir porque no sabíamos si íbamos a tener oportunidad de leerla. Creo que previeron eso. Pero está bueno que todos tomemos conciencia. Ese es un pequeño reclamo que se escribió temprano en la mañana, ayer se hicieron presentes, pero en otros hechos similares que han ocurrido antes no. Veamos las cosas con objetividad.

EC – ¿Cómo evaluó usted la cantidad de gente que fue?

RF – Yo creo que fue muy bueno, porque todo lo que se venía haciendo hasta ahora… En realidad, creo que en el caso de Carrasco sí habían cerca de 1.500 personas.

EC – Acá no llegaron a 1.000 las personas.

RF – ¿En dónde?

EC – En la Plaza Independencia.

RF – No, cuentan los que miraron y estábamos cerca, entre 2.500 y 3.000 haciendo un cálculo por metro cuadrado. Después veremos las filmaciones, las fotos…

EC – …Sí, hay números muy distintos, los periodistas de El Espectador que estuvieron hablan de menos de 1.000, de 700, 800, una cosa de ese estilo.

RF – Sí, había alguien allí en la plaza gritando que había cerca de 10.000, había gente en Twitter diciendo que éramos 200. Obviamente que la Plaza Independencia es un espacio enorme y desde la puerta del edificio hasta casi la mitad de la Plaza Independencia estaba lleno de gente. No vamos a ponernos a discutir cuántos eran pero siendo objetiva y ahora habiendo visto todas las filmaciones, las fotos, razonando, sacando un cálculo por metro cuadrado, creo que podemos manejar tranquilamente que había más de 2.500 personas. Pero no nos vamos a poner a discutir por eso ahora. La gente sabrá lo que vio en televisión y lo que le parece que podría llegar a haber de gente ahí.

EC – ¿Usted llegó a conversar con los representantes que había del FA y del PIT-CNT?

RF – No, no los llegué a ver. Creo que ellos estaban más hacia el centro de la plaza, más hacia el lado del monumento. Llegué a ver a Julio Bango, que le entregamos una copia de la proclama. Creo que no vi a nadie más.

EC – ¿Qué viene ahora después de la concentración de ayer? ¿Cómo sigue esto?

RF – Si me preguntas hoy no sé qué es lo que viene, porque esto es tan imprevisto como imprevisto fue que la convocatoria tuviera esa adhesión. Me agarró de sorpresa. Al hacer el afiche un poco me convertí en la organizadora de esto, pero fue una cosa totalmente casual, que se dio y que está bueno que así sea. Hay gente que se nos ha acercado para seguir haciendo esto. No sé, vamos a ver. No sé si seguir haciendo esto sea compatible con el tiempo que yo tengo que dedicarle a mi trabajo todos los días y a mi familia, veremos.

EC – Van a tener una reunión con el presidente de la República.

RF – No sabemos. Nosotros nos pusimos a la orden, le entregamos una copia de la proclama, le dejamos nuestros datos y quedamos a la orden para, si él lo considera oportuno, poder conversar.

EC – Y si se produce esa reunión, ¿qué le van a pedir? Dos puntos que le vayan a pedir, en resumen.

RF – Están un poco expresados ahí en la proclama, pero creo que los puntos más importantes es cambiar el mensaje que se les da a los delincuentes y ponerse un poco más firme con el tema de la droga. Creo que pasa por ahí.

EC – ¿Qué quiere decir “cambiar el mensaje”?

RF – Está bien que uno tiene que tratar de mantener la calma ante un delito pero ya no es válido eso de decirle a la gente que no se resista, es un doble mensaje. Está bien, están cuidando a la gente, pero por otro lado el que está en la delincuencia interpreta eso como un “salgan a robar, muchachos, que ya le dijimos a la población que no se resista”. Son esos mensajes que, por bien intencionados que sean, tienen una doble lectura.

Por ejemplo, cuando pasó este episodio de las cárceles, que implicó a gente que atentó contra la sociedad, hubo una movida tremenda, se les salió a conseguir frazadas que creo que después leí por ahí que parte de ellas las volvieron a quemar. Son recursos que les da la sociedad y no les importa. Hubo un despliegue impresionante, pero no vi ese despliegue ni con el caso de este chico que asesinaron en La Pasiva ni con otros casos que se han dado recientemente. No veo este despliegue de apoyo a las familias. El segundo mensaje que uno lee también es que por ahí parecería, aunque no sea la intención, que importan más los derechos de los delincuentes.

 

Escuchá el audio:

 

 

 

 

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Audición de Pedro Bordaberry

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