Tercer Delito

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Esta semana, antes de pedir licencia sin goce de sueldo en el Senado para poder dedicarme a estos 80 y pocos días que quedan antes de la elección interna, presenté un proyecto de ley denominado “Del Tercer Delito”.

El mismo prevé aumentar las penas a aquellos que delinquen por segunda, tercera o más veces.

El proyecto apunta exclusivamente a los que reinciden en cometer los llamados delitos graves que son el homicidio intencional, las lesiones graves intencionales, las lesiones gravísimas intencionales, las rapiñas, las rapiñas con privación de libertad (copamientos), la extorsión, el secuestro y la violación.

A los que repitan la comisión de un delito grave no se les permitirá ni salidas transitorias ni libertad anticipada y condicional, además de duplicarse su pena.

A los que reincidan por tercera o más veces además de negárseles las salidas transitorias y la libertad anticipada, se les triplicará la pena.

Con este proyecto se apunta no sólo a castigar más severamente a los que reinciden en la comisión de estos delitos graves. Es decir quienes rapiñan, realizan copamientos o violan por segunda, tercera, cuarta o más veces.

Se apunta también con el proyecto a proteger a los ciudadanos honestos, a las familias y a las posibles víctimas de la actividad de los delincuentes habituales. Hoy quienes se sienten inseguros son los honestos, no los delincuentes.

Aumentar las penas persigue no sólo un efecto disuasivo derivado del miedo a una mayor sanción. Persigue sobre todo apartar a los que delinquen habitualmente de la posibilidad de causar más daño.

Todos los días leemos en la prensa y escuchamos en radio y televisión acerca de la comisión de rapiñas u homicidios por parte de personas que ya cometieron antes varias veces esos mismos delitos. Incluso algunos de ellos los cometen mientras gozan de salidas transitorias o de libertad anticipada.

Creemos que muchas tragedias familiares podrían evitarse si se aparta por más tiempo de la sociedad a quienes repiten estas conductas.

Estamos convencidos que el primer camino, siempre, debe ser la reeducación, la reinserción de quien equivoca el rumbo en la sociedad.

Pero si quien mata o rapiña una vez, luego vuelve a repetir una y otra vez esa conducta, la sanción y el tiempo de apartamiento de la sociedad debe ser mayor.

Tan sencillo como eso.

Apartado de la sociedad no podrá volver a desarrollar esas conductas. Además existirá un efecto disuasivo mayor para quien habiendo delinquido una vez decide hacerlo nuevamente.

De esta forma el Estado estará dando respuesta a lo que es su deber primero: proteger a los ciudadanos de quienes cometen delitos. En especial de los que cometen delitos graves.

La inseguridad es el principal problema que hoy enfrente el Uruguay junto con el retroceso educativo.

El candidato a la Presidencia por el Frente Amplio, Dr. Tabaré Vázquez, ha tratado últimamente de minimizar este problema. Llegó a afirmar que durante su gobierno en realidad los delitos contra la propiedad bajaron.

Tal temeraria afirmación parece querer seguir aquella recomendación cervantina que se dice Don Quijote le daba a su fiel escudero: “Niega Sancho, y vuelve a negar, que si no tienes razón, tendrás razones”.

Esto persigue lo mismo que aquella expresión de Vázquez y de su Ministro de Interior José Díaz cuando nos decían a los uruguayos que no había un problema de inseguridad sino que se trataba de una “sensación térmica”.

Sensación térmica que llevó a que durante el gobierno de Vázquez los delitos contra la propiedad no sólo no disminuyeran sino que aumentaran un 35%.

Pero no sólo eso.

Durante los 9 años de gobiernos del Frente Amplio las rapiñas (que son los robos con violencia) casi que se duplicaron.

Los homicidios además pasaron de una media de 199 por año a 280 por año.

Las equivocadas políticas de liberar presos, como camino de experimentación nuevos, derogar el decreto que permitía detener en averiguación o no respaldar la actuación de la policía causaron la escalada de inseguridad que hoy nos afecta.

Para peor en una reciente entrevista el candidato del FA expresó que es partidario de legalizar la cocaína y que, de ganar, mantendrá al Sr. Bonomi como Ministro del Interior.

Todo esto agravará la situación actual.

Motivo suficiente para aprobar el proyecto presentado.

 

 

 

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Audición de Pedro Bordaberry

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